domingo, 29 de marzo de 2009

INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA EN INNOVACIÓN

Con Schumpeter nace el concepto de innovación. Según él, el desarrollo económico está constituido por la combinación diferente y nueva de materiales y fuerzas, y eso expresaría el objeto de la innovación.

Afinando su definición, el autor concreta que Innovar puede ser: introducir un nuevo producto, una nueva forma de producir, un nuevo mercado, la conquista de un nuevo proveedor o una nueva organización o forma de organizarse.

Ante todo, hay que diferenciar entre inventar e innovar y entre el empresario (el innovador) y el capitalista (el no innovador). Y apostar porque la innovación siempre implique una mejora en el contexto empresarial.

Por otro lado, en los tiempos que corren se ha puesto de manifiesto la relación existente entre innovación y desarrollo económico, sobre todo a través de la incidencia que ésta tiene a la hora de generar competitividad tanto de empresas como de regiones.

Aunque para llevar a cabo dicha vinculación, es imprescindible que sea asumida tanto por las instituciones públicas, para generar entornos favorables, como por las empresas, para que como agentes fundamentales económicos que son promuevan y apliquen la acción innovadora y así también contribuyan al desarrollo regional.

Publicado por Isa!!!!!

Leyes de la empresa


En la última sesión de mi ya conocido curso de doctorado, tocamos un tema que tuvo mi atención estos días; discutimos sobre las leyes de la organización que podrían resumirse de la siguiente manera: priorizar los resultados sobre todo, la necesidad de fragmentar el proceso productivo en nombre de la productividad y la tendencia natural de las organizaciones al monopolio y a la construcción de jerarquía.Hoy quisiera detenerme en algunas de ellas; priorizar los resultados sobre todo.

Creo que la finalidad última de cualquier organización se realiza en el producto que vende o en el servicio que brinda u ofrece, bien es cierto, que es importante ganar dinero y generar utilidades para los accionistas, pero esto es una consecuencia de producir los mejores bienes o brindar el mejor servicio que se pueda dar a los clientes. El priorizar los resultados sobre todo podría romper ese ethos organizacional que está implícito a todas las empresas, en otras palabras, podría llevar a caer en utilitarismo o funcionalismo, en los cuales, podrían tomarse decisiones o hacer cosas teniendo en cuenta solamente la utilidad o la función que cumplen respecto al objetivo final de obtener beneficios, dejando de lado al cliente, la calidad, el medio ambiente, etc.

Otra característica es la necesidad de fragmentar con el objetivo de lograr eficiencia y productividad. Me atrevo a afirmar que una tendencia natural del ser humano -en su afán por conocer el entorno- es fragmentar y simplificar la realidad, pues al ser compleja se dificulta su aprehensión y conocimiento posterior. Una de las ventajas es que mediante este proceder se ha permitido el desarrollo y especialización de áreas de conocimiento que han aportado muchos beneficios a nuestra sociedad. Tal vez una limitación de lo anteriormente mencionado sea la inconsistencia con la realidad, pues la realidad es compleja e integrada, si esto sucediera existiría una gran distancia entre la teoría y la practica, entre el conocimiento y la realidad.

La tradición clásica nos propone que la filosofía es la más elevada de todas las ciencias, es decir, tiene un carácter integrador, es la ciencia por excelencia, aquella que da sentido todas las demás áreas del conocimiento, puesto que busca la verdad última de todas las cosas. Puede decirse, que es la filosofía la que daría sentido a la economía, a las ciencias políticas, a las ciencias médicas al orientarlas a la verdad y al desarrollo del ser humano. Hoy en día, sin embargo, vemos como una ciencia parece estar omnipresente en toda la realidad; la economía, que parece incluso determinar decisiones en ámbitos que escapan a su competencia. Por esta importancia desmedida concedida en su favor, podría incluso afirmar que la economía se ha vuelto autorreferencial, es decir, se explica y define su importancia y relevancia a partir de sí misma, lo que carece de sentido según mi punto de vista. Esto podría trasladarse también a las organizaciones.

Creo que en los puntos que he intentado tocar hoy no se puede dejar de lado lo verdaderamente relevante, no podemos perder de vista el horizonte, la razón de ser de la empresa, es necesario poner énfasis, más en estos días, en los beneficios económicos; pero sabiendo que la empresa no se agota en esto, y si bien es necesario fragmentar no podemos pretender que la realidad también lo haga, debemos recordar que la fragmentación es solo un recurso metodológico, pero la realidad es siempre integrada y compleja y estamos obligados a volver a ella.

Publicado por Jhony

LA BOFETADA EN LA CARA

Ya está claro que la innovación surge de una necesidad, digamos de alguien, de un Cliente. Para llevarla a cabo se dan tres elementos claves: Calidad, Comunicación y Conocimiento. Son tres factores positivos a desarrollar. Aunque también nos tendremos que enfrentar a "problemas" o mejor dicho inhibidores que dificulten dicho desarrollo, entre los que destaca la Jerarquía, como inhibidor fundamental a la innovación.

Otro de esos problemillas es cuando se anteponen los resultados y se deja de lado la calidad. Con eso de que las empresas tiendan a maximizar beneficios y lo único que miren a final de año sea eso... consiguen frenar la innovación, pero, más aún, cualquier esperanza de cambio. Cualquier persona con un mínimo de expectativa, de inquietud por hacer algo ha recibido la gran bofetada del siglo al proponérselo a sus superiores.... ¿por qué? Porque ¿quién dijo que pudiéramos ser la oveja azul del rebaño? La empresa se convierte en la línea de la producción en serie, no permite que una se quede pensando para que atasque al resto; no permite que te salgas de la fila por si rompes el esquema, aunque éste sea una auténtica mierda...

"La no innovación es la corporación".

"La intercomunicación, que no la información, es el punto débil de la organización".

Publicado por Isa!!!!!

La crisis en España y el cambio de modelo productivo

Estos últimos días estamos asistiendo al intento (y básicamente éxito) de la patronal de congelar o reducir los salarios en España (La UE también ha dicho que ya ha hecho suficiente gasto público, así que la tendencia parece clara). Yo sigo pensando que si “los de arriba” no adoptan alguna forma de keynesianismo y de redistribución de la renta, no sabemos dónde podemos acabar. No consigo ver cómo bajando la capacidad adquisitiva de las clases populares, va a recuperarse la economía. Ésta solamente puede remontar si la mayor parte de la sociedad puede volver a consumir y, sin embargo, la tendencia es a poner algún parche y a continuar con políticas neoliberales. No sé si creen que empobreciendo más aún a la sociedad, las empresas acumularan más capital y, de alguna manera, en el futuro podrán hacer que la economía se recupere. La verdad que no le veo la lógica, pero es que no sé que estará pensando esta gente.

Hoy, el economista Juan Torres comentaba la crisis en España, los salarios y el problema de raíz. Dice Torres que España, al pertenecer a la unión monetaria no puede utilizar el tipo de cambio para poder rebajar sus productos en el exterior para poder ser más competitivos. O sea, primera opción cancelada. El problema de España es que al contrario que otros países como Alemania, produce y exporta productos con poco valor añadido. Aunque todos los países tienen problemas, diversas industrias “ofrecen calidad, diseño y tecnología mientras que los que nosotros vendemos tienen mucho menos valor añadido y por eso tenemos que hacerlos atractivos gracias solamente a su precio”.

Es decir, que uno de los mayores problemas de España es el patrón productivo. Al no cambiarse y no poder devaluar se ha optado por la contención de los salarios. ¿Es esta la mejor solución? Para la mayor parte de la sociedad resulta obvio que no. Transcribo unos párrafos del artículo:

Si efectivamente sigue especializada en productos de bajo valor añadido, en servicios de baja productividad, en bienes pobres sin más atractivo que ser baratos... no nos quedará más remedio que competir a través de los precios y, en consecuencia, imponer salarios cada vez más bajos.


(…) quienes afirman que lo que necesita la economía española es moderar más los salarios lo que están proponiendo no es mejorarla sino mantenerla en una situación de dependencia, de deterioro y de empobrecimiento relativo y a medio plazo.


La solución no puede venir por ahí, precisamente, porque este patrón es el que tiene una gran parte de culpa de que la crisis en España se esté manifestando con un mayor coste en términos de desempleo, de desigualdad y de pérdida de actividad productiva y empresarial.

De hecho, es al aceptar ese principio de mantenimiento de nuestro patrón productivo cuando se deduce, como hace Krugman, que España no puede hacer nada sino esperar a que Europa se recupere.

Si nos limitamos a moderar los salarios como desea los sectores torpes de la patronal y como defienden quienes están a su servicio estaremos hundiendo más aún el mercado interno y serán las propias empresas, sobre todo pequeñas y medianas, quienes sufrirán en mayor medida sus demoledores efectos negativos en los próximos años, además de los propios trabajadores, lógicamente.

La mejor alternativa a la crisis es un pacto de rentas orientado a generar recursos para la reconversión productiva, para recapitalizar nuestra economía, para generar mucho mayor capital social, para ampliar el mercado interno, para crear condiciones que permitan que nuestro patrón productivo se base en la generación de valor añadido y no solo en el abaratamiento de la mano de obra.

La mejor respuesta a la crisis, la más efectiva que puede darse en estos momentos es incrementar los salarios, principalmente los indirectos y los diferidos que están vinculados al capital social que dinamiza las economías, y combatir la desigualdad. Lo demás solo nos llevará a empobrecernos y a agudizar los efectos letales de la crisis sobre el empleo e incluso la rentabilidad empresarial.

Publicado por Joan

LA OPORTUNIDAD DE LA CRISIS

A lo largo de la historia, las transformaciones del sistema económico dieron lugar a la necesidad de innovar. Por ejemplo, con el colapso del fordismo se tendió a la flexibilización, es decir, hubo un cambio en el paradigma productivo, con el que se pasó de la gran producción a la especialización.

Hasta que hemos llegado al mundo dualizado, en el que dominan y controlan las grandes empresas, pero las que producen realmente son las Pymes.

Con esta breve introducción lo que quiero plantear es que las crisis suponen una necesidad de innovar, de cambiar algo, para salir del agujero, para que no vuelva a pasar... Y basándome en Piore y Sabel, la tendencia es hacia dos modelos muy diferenciados: 'el Keynesianismo multinacional' y la 'especialización flexible'.

El primer modelo, plantea una extensión de los de los principios de la organización institucional que dieron lugar a la gran empresa y a la macroregulación. Sin embargo, para que esto se lleve a cabo sería necesario reavivar un sistema de regulación macroeconómica y reorientar las instituciones económicas internacionales ya existentes, como el FMI, es decir, hacerlo competente y con funcionalidad real. El keynesianismo no es algo filántropo, sino una política económica para que el sistema de mercado cerrado funcione.

La alternativa a este keynesianismo multinacional sería la especialización flexible y su expansión y difusión dependerá de la creación de instituciones que resuelvan los problemas microeconómicos y macroeconómicos del crecimiento a lo largo de una nueva trayectoria tecnológica.La elección de uno u otro dependerá de las características grupales y de la distribución justa para cada tipo de sociedad. Aunque, claro está, la situación ideal sería una integración de las dos posturas.Intentaré seguir indagando en estas cuestiones. De momento, lo único que me queda claro es que "los que menos innovan se quedan rezagados".

Publicado por Isa!!!!!

viernes, 20 de marzo de 2009

¿Keynesianismo?

En la clase de Innovación y Desarrollo de esta semana, hemos profundizado en el libro clásico de Piore y Sabel “La segunda ruptura industrial” (1986) por la relevancia que tiene hoy en día. La crisis ha puesto de manifiesto que no ha llegado el fin de la historia, sino que el sueño que parecía interminable ha acabado en drama. Ahora se vuelven a poner sobre la mesa modelos económicos alternativos al de los últimos 30 años. Piore y Sabel se refirieron a dos modelos en particular: al keynesianismo internacional y a la especialización flexible. Hoy, tras décadas de neoliberalismo, las élites no tienen más remedio que volver a pensar en el keynesianismo como una de las posibles opciones para salir de la crisis. La revista The Economist ha abierto un debate sobre el keynesianismo entre dos “expertos” y los lectores que quieran participar (con elementos manipuladores, como suelen hacer, que empiezan en el propio título del tema de debate).

Según la propia publicación: The Economist is written for a global audience of senior business, political and financial decision-makers (…) Hugely influential, The Economist's readership has grown to four million and includes many impressive names from among the world's opinion leaders. Habrá que tener en cuenta lo que piensan tanto los contertulios profesionales como los usuarios, aunque es más recomendable leer el Financial Times. Esta es la información sobre el debate:

http://www.economist.com/debate/days/view/276

Online debate: Keynesianism
Our latest debate has just started. We want to know whether you think governments should be attempting to spend their way out of the financial gloom.
The proposition is: "This house believes that we are all Keynesians now."
Our moderator, Patrick Lane, Deputy Business Affairs Editor of The Economist, explains why you should get involved:
"As economies around the world have tumbled into recession, Keynesian ideas have enjoyed a new lease of life. Conventional monetary policies seem to have reached their limits, and more and more governments have turned to looser fiscal policies. Are they right to do so—and if they are, should they be cutting taxes or bulking up public spending? And what might Keynes have had to say about it all?"
Debate schedule:
• March 10th – Opening statements and voting begins• March 13th – Rebuttals. Have your say on the issues so far, and vote• March 18th – Speakers' closing arguments. Post your final comments and vote for your winner• March 20th – Debate winner announced

Publicado por Joan

Pymes en el mercado global

En los últimos años hemos pasado de una manufactura de productos y desarrollo de servicios en masa, comúnmente asociados a economías de escala y bajo costo, a un modelo de producción flexible y segmentado de acuerdo a las características del consumidor en cada una de las categorías del mercado.

Algunos autores opinan incluso que más que un cambio de modelo productivo se ha producido un cambio de paradigma, pues no solo se entiende de manera diferente la forma de producir, sino también la relación con el consumidor, el mercado, los canales de distribución, etc.

Se puede apreciar un cambio claro desde el Fordismo -siendo Ford la empresa emblema y abanderada de la producción en masa- con claros objetivos de economías de escala y maximización de rendimientos marginales crecientes, a nuevas formas de negocio, como por ejemplo; Toyota, que fue la primera empresa en aplicar JIT (Just in Time) un modelo de gestión de negocio en el que se respondía a las necesidades de mercado en tiempo casi real minimizando de esta manera los costos relacionados a la manutención de inventarios, entre otros.

Podríamos apreciar en el modelo de producción en masa, una empresa que hacía del tamaño, la capacidad instalada y del desarrollo de todo el proceso de producción sus principales fortalezas, mientras que entre las nuevas concepciones de empresa encontramos la flexibilidad como objetivo fundamental para poder competir, y es en este punto, donde entran en escena las Pymes, empresas de tamaño medio y pequeño que pueden adaptarse más rápidamente que una gran empresa a cambios inesperados en la demanda o en las condiciones de mercado.

Es por esta razón, que las Pymes han cobrado mayor relevancia hoy en día, pues son ellas las que permiten a las grandes empresas tener flexibilidad a pesar de su gran tamaño, las mismas que, más que realizar todo el proceso de producción, se encargan de gestionar los diferentes procesos productivos que interactúan -dentro y fuera de la empresa- y formarán el producto final.

Podríamos concluir que no será el tamaño, sino la capacidad de adaptación o anticipación a nuevas condiciones de mercado y la manera de implementar esta nueva configuración a la estructura organizacional de la empresa, lo que determinaría el éxito de una empresa en el futuro.

Publicado por Jhony Velásquez