Mostrando entradas con la etiqueta Keynes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Keynes. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de abril de 2009

Keynesianismo en primera línea


“Si un gobierno se abstiene de regular y permite a las cosas tomar su propio curso, las mercancías esenciales rápidamente toman un nivel de precio fuera del alcance de todos, excepto de los ricos. La falta de valor del dinero se vuelve evidente, y el fraude al público no puede ocultarse más”. Así hablaba John Maynard Keynes hace más de sesenta años. Y ahora, con la actual crisis económica sus ideas han sido desempolvadas por muchos para intentar salir de esta complicada situación.
La regulación por parte de los estados interviniendo bancos, aseguradoras, cajas podía hacer pensar a muchos que una de las decisiones a nivel internacional más acuciantes era reformar los sistemas de regulación a nivel mundial que tenemos como el FMI. Pero tras la pasada cumbre del G-20 en Londres un cambio tan de raíz no se planteó y quizás es lo que necesitemos. Avances se han firmado, las intenciones ahí están, como regular y controlar los paraísos fiscales, también estar pendientes en todo momento de los fondos de alto riesgo y la inyección de más de un billón de dólares para reactivar la economía, pero en mi opinión son pequeños parches que van a perpetuar un sistema poco igualitario y que tenderá a seguir reproduciendo crisis.

Piore y Sabel en La segunda ruptura industrial planteaban un keynesianismo internacional como fuente de progreso y estabilidad a nivel mundial. Es una medida arriesgada ya que son muchos los países que conforman el mundo en el que vivimos y lograr unos organismos limpios y seguros reguladores de todo el espectro económico internacional no resultaría fácil pero si que creo que podría ayudar a que por lo menos existiera un mayor control y una previsión mayor de un posible problema.

La especialización flexible es otro de los postulados a los que se refieren Piore y Sabel al tratar las modalidades de transición del modelo fordista. En este caso la producción se centra en el interés del consumidor, en buscar aquellos espacios que no quedan cubiertos con la producción masiva. La pequeña y la mediana empresa son los motores productivos compitiendo con las grandes corporaciones introduciendo el producto artesanal y de calidad como el bien de referencia en estas PyMes. Y es que incluso un tejido empresarial delimitado se ha ido forjando entorno a estos núcleos productivos nuevos y competitivos.

Muchas grandes corporaciones lo que han hecho es utilizar la idea de traspasar parte de la producción de sus empresas a estas PyMes, donde el trabajador tienen en numerosas ocasiones unas condiciones de empleo peores.

La mala gestión de las empresas a lo largo de estos años de bonanza económica ha ido provocando que las empresas no puedan soportar la situación actual y tengan que despedir a muchos empleados, contratar a otros en pésimas condiciones y estamos observando que realmente los que siempre pagan los platos rotos de las irresponsabilidades de otros son los trabajadores, parte primordial en el desarrollo pero en muchos casos menospreciada.

Publicado por Jana

domingo, 29 de marzo de 2009

LA OPORTUNIDAD DE LA CRISIS

A lo largo de la historia, las transformaciones del sistema económico dieron lugar a la necesidad de innovar. Por ejemplo, con el colapso del fordismo se tendió a la flexibilización, es decir, hubo un cambio en el paradigma productivo, con el que se pasó de la gran producción a la especialización.

Hasta que hemos llegado al mundo dualizado, en el que dominan y controlan las grandes empresas, pero las que producen realmente son las Pymes.

Con esta breve introducción lo que quiero plantear es que las crisis suponen una necesidad de innovar, de cambiar algo, para salir del agujero, para que no vuelva a pasar... Y basándome en Piore y Sabel, la tendencia es hacia dos modelos muy diferenciados: 'el Keynesianismo multinacional' y la 'especialización flexible'.

El primer modelo, plantea una extensión de los de los principios de la organización institucional que dieron lugar a la gran empresa y a la macroregulación. Sin embargo, para que esto se lleve a cabo sería necesario reavivar un sistema de regulación macroeconómica y reorientar las instituciones económicas internacionales ya existentes, como el FMI, es decir, hacerlo competente y con funcionalidad real. El keynesianismo no es algo filántropo, sino una política económica para que el sistema de mercado cerrado funcione.

La alternativa a este keynesianismo multinacional sería la especialización flexible y su expansión y difusión dependerá de la creación de instituciones que resuelvan los problemas microeconómicos y macroeconómicos del crecimiento a lo largo de una nueva trayectoria tecnológica.La elección de uno u otro dependerá de las características grupales y de la distribución justa para cada tipo de sociedad. Aunque, claro está, la situación ideal sería una integración de las dos posturas.Intentaré seguir indagando en estas cuestiones. De momento, lo único que me queda claro es que "los que menos innovan se quedan rezagados".

Publicado por Isa!!!!!

viernes, 20 de marzo de 2009

¿Keynesianismo?

En la clase de Innovación y Desarrollo de esta semana, hemos profundizado en el libro clásico de Piore y Sabel “La segunda ruptura industrial” (1986) por la relevancia que tiene hoy en día. La crisis ha puesto de manifiesto que no ha llegado el fin de la historia, sino que el sueño que parecía interminable ha acabado en drama. Ahora se vuelven a poner sobre la mesa modelos económicos alternativos al de los últimos 30 años. Piore y Sabel se refirieron a dos modelos en particular: al keynesianismo internacional y a la especialización flexible. Hoy, tras décadas de neoliberalismo, las élites no tienen más remedio que volver a pensar en el keynesianismo como una de las posibles opciones para salir de la crisis. La revista The Economist ha abierto un debate sobre el keynesianismo entre dos “expertos” y los lectores que quieran participar (con elementos manipuladores, como suelen hacer, que empiezan en el propio título del tema de debate).

Según la propia publicación: The Economist is written for a global audience of senior business, political and financial decision-makers (…) Hugely influential, The Economist's readership has grown to four million and includes many impressive names from among the world's opinion leaders. Habrá que tener en cuenta lo que piensan tanto los contertulios profesionales como los usuarios, aunque es más recomendable leer el Financial Times. Esta es la información sobre el debate:

http://www.economist.com/debate/days/view/276

Online debate: Keynesianism
Our latest debate has just started. We want to know whether you think governments should be attempting to spend their way out of the financial gloom.
The proposition is: "This house believes that we are all Keynesians now."
Our moderator, Patrick Lane, Deputy Business Affairs Editor of The Economist, explains why you should get involved:
"As economies around the world have tumbled into recession, Keynesian ideas have enjoyed a new lease of life. Conventional monetary policies seem to have reached their limits, and more and more governments have turned to looser fiscal policies. Are they right to do so—and if they are, should they be cutting taxes or bulking up public spending? And what might Keynes have had to say about it all?"
Debate schedule:
• March 10th – Opening statements and voting begins• March 13th – Rebuttals. Have your say on the issues so far, and vote• March 18th – Speakers' closing arguments. Post your final comments and vote for your winner• March 20th – Debate winner announced

Publicado por Joan